domingo, 8 de agosto de 2010

Los símbolos de la victoria

Los símbolos de la victoria

Dice Damià Ferrà-Pons, historiador Mallorquín especialista en el arte en la isla durante la dictadura fascista, que los monumentos son una ocupación del espacio público por parte del estado y si añadimos que el fascismo Español pretendía ser eterno, tenemos los ingredientes necesarios que conforman la monumentalidad del régimen fascista del general Franco. Si a esta receta le añadimos que el golpe de estado monumentalizó (y ocupó) calles y plazas a golpe fusil y tiro en la nuca, tal y como analiza magistralmente Javier Rodrigo en su ensayo sobre la violencia durante la guerra civil y la dictadura, tendremos una ofensa no solo a sus víctimas si no a todos los demócratas, que hacen de los valores democráticos el único modelo válido de convivencia en una sociedad moderna. El profesor Ricard Vinyes, en su artículo “Sobre el uso de símbolos y ruinas” del 21/05/2010, propone usar los monumentos como elementos pedagógicos, como elementos de “ética” para las generaciones de Españoles que no vivieron y no conocen los aspectos sociales de la guerra o de la dictadura. Dudo que el profesor Ricard Vinyes desconozca todos los manuales que sobre el arte del Franquismo se han editado en España des de la muerte del dictador, algunos publicados a finales de los 70 con el recuerdo a Franco aun caliente, y con las primeras retiradas de calles o elementos monumentales, tales como cruces a los caídos que poblaron y aún pueblan algunos pueblos de España. En esos manuales, de lectura imprescindible para entender los monumentos, queda claro el mensaje que Franco y sus leales servidores pretendían dar a lo que algunos especialistas hanvenido a llamar manifiestos políticos del fascismo: La inmortalidad. No se puede, ni debe, considerar fascista a un monumento, solo por que contengan elementos propios del régimen, como las “melodramáticas águilas negras de San Juan”, como apunta Ricard Vinyes, si no que tenemos que analizar todos y cada uno de los elementos que lo conforman, tal y como estableció la “Comisión de Estilo para la Conmemoraciones de la Patria” creada ex-profeso por el ilegal gobierno de Burgos en marzo de 1938 para marcar las directrices a seguir en cada una de las fases de construcción de dichos monumentos. Según esa “Comisión” los monumentos debían incluir exaltaciones a la patria, al ejército, a las autoridades políticas, a los mártires o las gestas de la “Cruzada” y a la religión Católica, alma mater de la cruzada anti comunista. Según Ángel Llorente, en su “Arte e ideología del Franquismo 1936/1951” el fascismo Español pretendía seguir luchando contra sus enemigos, la democracia y los demócratas, los nacionalismos, la masonería, el comunismo, etc, etc, pero esta vez en vez de balas y obuses usarían las piedras de los monumentos.


Esos códigos son aun descifrables en los monumentos que aun se mantienen en pie, como el dedicado al crucero “BALEARES” en el parque municipal de Sa Feixina de Palma de Mallorca, que adoptó todos los elementos propios del régimen monumental, incluyendo su lema de batalla “Inmortalidad”, como lo denominaron los autores del proyecto. Es este monumento la máxima expresión del culto funerario a los “caídos” y tan solo cumplían la función de “mostrar las bases nuevas y eternas del Estado de Franco (…) de ahí que los monumentos tuvieran que ser colosales e inexpugnables, reflejo de las instituciones políticas y militares que apuntalaban el nuevo Estado”, en palabras de la obra colectiva “Arte del Franquismo”, editada a finales de los 70. Y gracias al actual consistorio municipal, desoyendo la voz de los ciudadanos, expertos y colectivos de la memoria, el monumento seguirá navegando por las aguas de la historia, con su insultante y humillante mensaje de victoria del fascismo y los fascistas sobre los demócratas y democracias. Que Franco lo inaugurará solemnemente en mayo de 1947, es solo parte del protocolo oficial del fascismo.

Como vemos no hay diferencias sustanciales entre el lenguaje arquitectónico de los regímenes de los “mil años” del nacionalsocialismo Alemán y los “40 años de Paz” del Fascismo Español, ambos pretendían perpetuar las gestas y los prohombres de sus respectivas “cruzadas” con la intención pedagógica y ética de perpetuar sus valores casi eternos y seguir luchando contra los enemigos de la patria. Y a día de hoy, solo el caudillo Español, asesino de masas, esta consiguiendo su objetivo a costa del sufrimiento de sus víctimas y de todos los demócratas y con la colaboración de ayuntamientos, C.C.A.A y gobiernos centrales de multicolor político, que están ayudando que Franco y su “Comisión de Sabios” consigan sus “últimos objetivos militares” tal y como rezaba el último parte de guerra. Lo que en Alemania es delito, la exaltación del fascismo, en España es (a)normalidad democrática. Que cada uno extraiga sus propias conclusiones.

El artículo 15 de la ley 52/2007 tan solo lo podemos considerar como un apaño ante la cantidad de legislación que sobre monumentos, patrimonio y símbolos se ha ido aprobando en los últimos 30 años de democracia, tanto a nivel estatal como autonómico. Además el texto es ambiguo en formas y contenido, por que no hace excepciones entre símbolos de la República democrática y la España Fascista, dejando a una equidistancia imposible a los gobiernos centrales de turno, a los de las C.C.A.A y a los ayuntamientos la última decisión de derribar, contextualizar, o no, los monumentos y los cambios en la toponimia de la dictadura, en base a criterios propios o excusas de tipo sentimental, histórico, artístico o cultural, que ponen en evidencia que pese al tiempo transcurrido des de la muerte de Franco y pese a la enorme visibilidad que tiene su régimen monumental, el reguero de sangre y sufrimiento provocado en sus casi 40 años de dictadura es poco conocido o simplemente aceptado con una normalidad impropia de gobiernos centrales, C.C.A.A, ayuntamientos, etc. Hoy en día en pleno s.X.X.I es más complicado deshacerse de una lápida a los caídos que en 1978. ¿Por que será? ¿que ha cambiado en España en los últimos años para que algunos políticos se aferren con tanta energía a los símbolos del Fascismo?.

La pedagogía alrededor de lo que significó el fascismo para el estado Español se tiene que institucionalizar en los centros de enseñanza, no en la calle, tal y como aprendieron en Alemania y en los lugares que la sociedad designa para la historia y el arte: Los museos. No podemos dejar que la monumentalidad del fascismo eclipse el debate social en el que algunos se empeñan en buscar excusas para protegerlos, calificándolo simplemente como arte, mientras las cunetas están llenas de sus víctimas, que sus sentencias y “enterados” son legales y la toponimia de todas las ciudades comparte víctimas y verdugos en un ejercicio macabro de reconciliación forzosa entre dos concepciones diferentes de lo que algunos nos empeñamos en llamar simplemente vergüenza.


Marcial Isern Ramis

Vocal de l'associació Memòria de Mallorca

sábado, 7 de agosto de 2010

Un detective cree haber hallado a uno de los bebés 'desaparecidos' en La Línea años atrás

Un detective cree haber hallado a uno de los bebés 'desaparecidos' en La Línea años atrás
El investigador dice que podría tratarse de un varón nacido en una clínica privada en 1962

Soraya Fernández / La Línea

Las pesquisas de un detective privado, Rafael Pérez Carrasco, le habrían llevado a encontrar con vida, según afirma, a uno de los bebés presuntamente desaparecidos al nacer en La Línea y otras localidades gaditanas en torno a los pasados años 60 y 70.


Tras ser contratado por las hermanas Díaz Carrasco, las primeras en denunciar la supuesta desaparición de su hermano recién nacido en el hospital de La Línea en 1967, este investigador se ha prestado a colaborar desinteresadamente con estas familias, cada vez más numerosas.

Del caso sobre el que el detective abriga estas esperanzas ya tiene constancia la Fiscalía de Algeciras, que ha abierto diligencias para investigar qué pudo ocurrir con estos recién nacidos. Las familias sospechan que fueron vendidos o dados en adopción a otras con más poder adquisitivo.

Este hombre, de ser ciertas las sospechas de este investigador, debería tener hoy 48 años. Nació en 1962 en una clínica privada de La Línea. Llegó sano al mundo y todo parecía ir bien. Si bien y nuevamente, como se repite en la mayoría de estas historias, transcurridas unas horas le dieron a la madre la mala noticia de que el niño había fallecido. Los padres no vieron el cuerpo del bebé fallecido, sólo un ataúd blanco y un cochero que lo llevaba a enterrar al cementerio. Como en todas las ocasiones que han salido a la luz pública hasta ahora, el entierro de este bebé no consta en el cementerio. Rafael Pérez cree que fue adoptado por una familia y que ha dado con él: "Creo haberlo encontrado. Todas las investigaciones me llevan a él pero la familia biológica, en caso de serlo, no quiere continuar, no quiere saber nada. Yo defiendo el derecho que tiene este hombre a saber realmente quién es. Estoy dispuesto a hablar con él y si quiere, que se someta a las pruebas de ADN".

Este detective reconoce que todos los casos plantean dudas razonables sobre si los bebés siguen vivos. "Todos nacieron sanos y murieron horas después. Los hospitales les dijeron a las familias que se encargaban de los entierros pero no consta que recibieran sepultura y no hay apenas documentación sobre los ingresos hospitalarios de aquellos años".

Por otra parte, el fiscal jefe de Algeciras, Juan Cisneros, aún no ha llamado a declarar a las familias denunciantes; probablemente lo hará en septiembre. Cristina Díaz Carrasco, una de las primeras denunciantes, junto con su hermana, afirma que no van a tirar la toalla: "Estamos totalmente dedididas a continuar".

Málaga Hoy.es
http://www.malagahoy.es/article/andalucia/759761/detective/cree/haber/hallado/uno/los/bebes/desaparecidos/la/linea/anos/atras.html

viernes, 6 de agosto de 2010

Memoria en Mallorca. Sin valores democráticos, sin ideas claras, revisionismo en Baleares

Memoria en Mallorca. Sin valores democráticos, sin ideas claras, revisionismo en Baleares / Benjamin Balboa

El debate surgido a raíz del intento de homenaje a un destacado fascista mallorquín está permitiendo visualizar lo endeble de los valores democráticos de muchas personas. Y no se trata de criticarles o censurarles, sino sólo de hacerles ver que los argumentos y razones que se están empleando nos demuestran que la memoria histórica democrática es una gran asignatura pendiente en nuestra sociedad y desde luego también en sus vidas. El que una alcaldesa socialista intente rescatar la memoria de un sujeto como José Tóus Ferrer, alguien ligado profundamente con el fascismo mallorquín y, entre otras lindezas, inspirador del monumento al crucero golpista Baleares, proponiéndole como “Hijo Ilustre de Palma” raya en lo ridículo. Reír por no llorar. Lo grave es que la sra. alcaldesa no es la única en no tener ideas claras, como lo demuestran algunos artículos recientes.

Cada cuál es fruto del medio social y familiar en el que se ha educado y si tenemos en cuenta que durante décadas España vivió al dictado de los vencedores de una guerra atroz y genocida buscada y defendida por ellos como “necesaria”, no pueden extrañarnos ciertas cosas. Durante mucho tiempo solamente las familias pudieron ser escuelas de valores democráticos, porque la escuela estaba, como toda la sociedad, secuestrada por quienes perseguían y condenaban la democracia como medio ideal de convivencia. ¿cómo debemos entonces interpretar el artículo de Mercé Truyols titulado “Sin memoria histórica” Ultima hora, 9/12/07? Sus palabras, sin duda sinceras y sentidas, lo que denotan es una gran confusión moral. Parece aceptar sin más los horrores del pasado, no se trata de que los justifique o defienda, sino que se sitúa en una posición equidistante y desde ahí condena la reivindicación que actualmente se hace de quienes entonces fueron muertos por encarnar valores democráticos. No desea volver la vista atrás, le molesta íntimamente, eso se nota. ¿por qué, nos preguntamos? Quizá sea porque mirar la realidad histórica resulte demasiado dura.

Mallorca en 1936 no vivía ninguna situación grave. Era una sociedad razonablemente integrada y en la que los valores democráticos estaban muy extendidos; la sociedad civil era muy rica, existía un asociacionismo cultural, sindical, ciudadano que llegaba a cada pueblo y casi a cada barrio; los problemas sociales tenían mecanismos de solución que estaban construyéndose poco a poco con la cobertura del Estado constitucional republicano. La sociedad mallorquina tenía problemas parecidos a los de otros países mediterráneos, y si comparamos con la situación social de sus hermanas Córcega, Cerdeña, Sicilia, el balance resultaría incluso positivo. No existía un clima bélico, ni siquiera violento, existía un intenso debate político y sindical sobre los caminos y soluciones a seguir en el futuro, como era natural a un país que estaba construyendo y profundizando su convivencia democrática.

En esa Mallorca de 1936 donde nada grave pasaba hubo un baño de sangre atroz. No fue un fenómeno meteorológico, tampoco un accidente. Fue algo buscado y programado. El general al mando de la guarnición, junto con un núcleo de oficiales reaccionarios formaban parte de una conspiración que buscaba destruir a la República y cuanto significaba; eran enemigos de la modernidad y de la Ilustración, creían que participar de los valores ilustrados era algo punible, no sólo ser de izquierda, sindicalista o lo que fuera, sino simplemente librepensador era algo a ser perseguido. El plan del general Goded exigía asesinar a los militares leales a la constitución y al estado democrático, asesinar a cuantos se pusieran por delante de sus objetivos y siguiendo las directrices de su jefe, el gral. Mola, extender la violencia para lograr así paralizar por el terror a toda la sociedad. En Mallorca lo lograron.

Los golpistas dieron armas al puñado de falangistas locales a los que emplearon como verdugos voluntarios, los encuadraron con unos oficiales reaccionarios y golpistas (los llamados “capitanes de Alcalá”, presos en la isla por su actuación golpista desde junio de 1936) y diezmaron la indefensa sociedad mallorquina. Hubo cientos de muertos en la isla, de toda edad y condición, desde sencillos campesinos a educados profesionales, desde sindicalistas a concejales y alcaldes, desde izquierdistas conocidos a puntillosos militares de carrera, incluso hubo un sacerdote asesinado por actuar cristianamente con los injustamente perseguidos. Han pasado 70 años y los asesinados siguen en las cunetas y en fosas comunes desconocidas. En Alaró, el pasado día 2 de diciembre, tras un sentido acto público de homenaje ante una placa con los nombres de veinte vecinos asesinados, campesinos, obreros, cargos municipales electos, un emocionado familiar manifestaba la sensación de paz íntima que le producía tener ahora al menos un lugar donde llevar unas flores, pues los cuerpos de algunos siguen sin aparecer. Debe saberse que estos sencillos homenajes que estamos haciendo son los primeros en los que muchas familias han encontrado reconocimiento público, que viudas e hijos tuvieron que callar durante décadas y que hasta el luto público les fue negado. Es hora ya de cerrar esas heridas, aunque a la conciencia de los que se sienten identificados con los verdugos de entonces les moleste la memoria. A nadie que hubiera estado en el cementerio de Alaró el pasado 2 de diciembre le hubiera molestado nada de lo que se dijo; todo el acto fue sentido, respetuoso y profundamente embuido de valores democráticos y antifascistas, justo lo que una sociedad sana precisa para mantener su dignidad colectiva en este doloroso asunto.

Nos dice en su artículo Mercé Truyols, que los asesinados por los golpistas no fueron las únicas víctimas y tiene razón. ¿Qué podemos decir de los jóvenes mallorquines llevados a la guerra, reclutados por los golpistas y que sufrieron tantos padecimientos? ¿de los que murieron en los combates que ellos no habían buscado? ¿de las madres y las esposas de los que cayeron defendiendo unos símbolos que representaban entonces y ahora justo lo contrario de los valores democráticos? Le responderé: fueron víctimas del fascismo igualmente, obligados por la fuerza a combatir a sus hermanos. Goded, el gral. golpista que salió de Palma hacia Barcelona, no fue una víctima; tuvo un juicio justo y una sentencia justa donde pudo defenderse y donde los hechos de su traición fueron notoriamente probados. Recibió exactamente lo que en estricta justicia se merecía.

La memoria histórica está para resolver este problema de falta de puntos de referencia. No nos ha ocurrido sólo a nosotros, es algo que afectó en su día a todos los europeos. Alemania sufrió, es decir, los alemanes sufrieron como pueblo, familia a familia, persona a persona, una terrible sangría. Guerra, reclutamiento, persecución, dictadura, bombardeos, represalias. El pueblo alemán pagó un durísimo precio por culpa del proyecto criminal y genocida que conocemos como nazismo. Ese proyecto, esa ideología tuvo unos promotores y unos defensores, esos mismos nazis y fascistas apoyaron en España a los golpistas y convirtieron un golpe fallido en una guerra civil. En la Europa de 2007, cuando los pueblos vuelven la vista atrás para aprender reciben una enseñanza clara: nos unen los valores democráticos por encima de diferencias políticas y de nacionalidad. Existe una sincera reconciliación entre Alemania y Francia, en realidad entre todos los europeos occidentales. No se cuestiona la preeminencia de los valores democráticos. Hubo alemanes demócratas y antifascistas, como hubo franceses reaccionarios y nazis: el problema no es qué bando sino qué ideas. A un lado estuvieron la reacción y el fascismo, al otro todos los demás, desde los cristianos demócratas a los comunistas, pasando por ciudadanos antifascistas de todo credo y origen, igual que en España o que en Mallorca en 1936.

En ese pasado terrible de Europa, los españoles fuimos el pueblo que supo luchar y resistir la agresión nazi fascista propia y ajena. Podemos estar profundamente orgullosos de ello, aunque las circunstancias históricas y la cobardía de algunas naciones democráticas nos condenaran. Hubo mallorquines que lucharon en la 2ª GM, que murieron en los campos nazis, que dieron un ejemplo de resistencia y dignidad democrática ejemplar, mallorquines caídos en el olvido, calumniados, ignorados para vergüenza de todos.

Como pueblo europeo que constituye y al que pertenece, la sociedad mallorquina sólo puede reconciliarse desde el reconocimiento sincero del valor moral superior de los valores democráticos. Eso incluye tender la mano a las otras víctimas del fascismo, los que forzadamente o de forma manipulada cayeron como la carne de cañón necesaria para su sangriento triunfo. Toda la sociedad española fue víctima, todos debemos condolernos de lo padecido, aunque sin olvidar que a algunos les fue bien y hasta se enriquecieron con tanta desgracia ajena. Como en Europa hoy, en los memoriales y actos de homenaje que cada año se celebran en todos los países occidentales, la reconciliación es un hecho desde la unidad democrática y el respeto a las víctimas. Quedan fuera los nostálgicos de las dictaduras fascistas que no representan a nada ni a nadie. España en esto es la excepción. Aquí el recuerdo del fascismo sigue ensuciando las calles, pero sobre todo, un legado de franquismo sociológico sigue aposentado en la mente de muchos. La desgraciada Ley de Memoria (mal llamada pues no lo es) no resuelve esto ni mucho menos, pues asume la legalidad franquista e incumple la legislación internacional sobre crímenes de lesa humanidad, renunciando a combatir la pervivencia franquista.

Entre esos restos de mentalidad franquista encontramos la consabida equidistancia (falsa en cualquier caso, pues siempre es franquista) combinada con una notable ignorancia. En su artículo, M. Truyols llega al delirio cuando reinterpreta el drama de la guerra. El “Alzamiento nacional” lo pone en mayúsculas como corresponde a la ortodoxia golpista y ni se cuestiona lo absurdo del término: no hay nación sin ciudadanos, el alzamiento lo fue de un grupo militar reaccionario que agredió precisamente a la nación, que despojada de su brazo defensor tuvo que improvisar un ejército para defender sus libertades. Ciudadanos fueron los que salieron a la calle a defender sus libertades, ciudadanos los que cayeron ante los piquetes fascistas, ciudadanos los que se horrorizaron por la actuación criminal y liberticida de los Mola, Franco, Goded. No se olvide que la intervención extranjera comenzó en julio mismo de 1936 con la ayuda personal de Hitler para traer a la península a un ejército colonial y mercenario. Y sí, frente a la agresión, la nación española vibró y dio un ejemplo al mundo. Fue Sastre quien escribió que el drama de España hizo madurar a su genarción, les hizo adultos al poder ver como se puede salir derrotado pese a tener la razón moral.

El crimen que hoy representa el revisionismo fascista de los Moa, del que hace estela la sra. Truyols, consiste precisamente en eso: en justificar un golpe y una guerra, más unos crímenes atroces como si hubiera sido necesarios o justos.

Las calles de Mallorca guardan símbolos y homenajes de los genocidas. No es un problema de sentido artístico. Es una cuestión más profunda. No hay ni un recuerdo para los marinos de Mallorca muertos en defensa de las libertades, pero sí un soberbio monolito dedicado a quienes fueron sus verdugos. El monumento al Baleares, pongamos por caso. Ese barco iba a ser la joya de la Armada Española, un buque moderno al servicio de la República que llevaría la bandera tricolor símbolo de un pueblo que había sabido modernizarse y construir un futuro lleno de ilusión. El buque cayó en manos de los golpistas, los leales masacrados por el simple hecho de serlo, y el que sería defensor de la soberanía española, embridado por los golpistas y puesto a golpear a sus compatriotas.

El Baleares y su comandante, Luis Vierna, entró en la historia universal de la infamia ante Málaga en el invierno de 1937, con su bombardeo de las masas de refugiados que escapaban de la ciudad. Para esas víctimas ni un solo recuerdo, para el buque y sus responsables, todos los honores. ¿Hasta cuando? Vierna y sus oficiales sediciosos tuvieron un fin digno completamente inmerecido, en combate, aunque el pecio en el que están sus restos fuese robado a todos los españoles.

Cada día que ese horror permanece en la vía pública es un día de vergüenza para todos. No para la señora Truyol, por supuesto, para quien “abominar” dice, del monumento es como “escupir sobre unos niños de diecinueve años” algunos de los cuáles eran mallorquines y menorquines “y no criminales de guerra”. No falta en su alegato, el recuerdo a los golpistas muertos en “Cartagena” por los “rojos”, para preguntarnos, en un intento de zanjar el debate, si quienes asesinaron a estos otros no eran criminales. Puro franquismo sociológico lo que destilan las palabras de la sra. Truyol.

Pues no, sra. Truyol, no. A quien se le escupe es a la sociedad mallorquina y española actuales manteniendo un monumento como ese. Los barcos de guerra, los oficiales y los marineros están para protegernos a todos y salvaguardar nuestras libertades y nuestra soberanía, no para masacrar a su propio pueblo al servicio de un credo totalitario. Los tripulantes de diecinueve años, como otros más jóvenes “flechas navales” de falange, vestían un uniforme y como tales uniformados cayeron. Merecen el mismo respeto que los jóvenes tripulantes del Bismarck o del Tirpiz, con la salvedad que estos barcos alemanes nunca bombardearon a su propia población civil. El monumento es una exaltación del fascismo y de la actuación golpista y en ese sentido propone un ejemplo de conducta a seguir en el futuro. Es por eso que una sociedad democrática y tolerante como la nuestra debe actuar con contundencia y desmantelar el monumento. En Alemania hay monumentos a los muertos en la guerra, hay homenajes a los tripulantes de los buques de la Armada, pero no existen monumentos que unan el pesar por los caídos con los homenajes al nazismo. Son cosas diferentes; para percibirlo se precisa haber sido educado en valores democráticos y en una sociedad donde el fascismo es percibido como lo que fue, una ideología criminal por sí misma.

Respecto de los marinos golpistas muertos en la retaguardia republicana las cosas están mucho mas claras que todo cuanto pretende enmascarar la sra. Truyol. Los que fueron juzgados por los Tribunales Populares lo fueron legalmente. Fue precisamente la lentitud de los procesos y el legalismo y la benevolencia de muchas de las actuaciones de los Tribunales los que provocaron algunas revueltas y estallidos de violencia que acabaron con el asesinato de muchos presos. Hay que llamar a las cosas por su nombre: un asesinato es un crimen. Y todos los que murieron a manos de incontrolados, fueran inocentes o culpables, tenían derecho a un juicio justo y a que sus vidas fueran protegidas por las autoridades republicanas. De los intentos casi desesperados de las autoridades por controlar la situación y reconducirla, la historia y los hechos dan fe. Mezclar por tanto, crímenes con actuaciones de justicia es una manipulación que no vamos a dejar pasar sin denunciar. No podemos olvidar a los cientos de marineros, trabajadores navales, jefes y oficiales, y hasta civiles y esposas, ejecutados ilegalmente en el distrito de Ferrol entre 1936 y 1939 y de los que la historia oficial franquista jamás dijo ni una sola palabra. Miles de marinos ejecutados o encarcelados, todos ellos ilegalmente, por tribunales ilegales.

En esos años de la Mallorca franquista el sr. Tous Ferrer fue uno de los puntales de la dominación reaccionaria sobre la isla. Su poder económico no sólo apoyó a los golpistas cuanto pudo, sino que se puso al servicio del nuevo orden con entusiasmo. El monumento al Baleares tuvo mucho de operación propagandista de su persona, casi tanto como de homenaje a los que cayeron en la lucha; con la habilidad que le caracterizó, logró incluso que no le costase excesivo dinero, promoviendo una cuestación forzosa en la que hasta los presos se vieron forzados a participar. Su imperio comercial y periodístico contribuyó a cimentar el régimen y a transmitir sus valores. ¿Merece un juicio hoy? Si acaso el de la historia, no olvidar quién fue y qué hizo, tenerlo muy claro, no olvidar que fue de los que se enriqueció en los años del hambre y la miseria, de los que dictaban lo que había que escribirse en los años de censura y represión. Flaco servicio le hace la alcaldesa socialista al proponerle como hijo adoptivo, pues atrae las miradas hacia él. Que aprendan de algunas ilustres bancas de pasado golpista, cómo han sabido pasar desapercibidas y logrado lavar su turbio pasado fascista. Y es que algunos nunca perdieron la memoria. Ellos no.

Benjamín Balboa

Ciudadanos por la República

miércoles, 4 de agosto de 2010

DESDICHAS DE ESPAÑA

DESDICHAS DE ESPAÑA

Es conveniente de vez en cuando mirar hacia atrás, hacia el camino recorrido, aunque sólo sea someramente, para apreciar con nitidez dónde y por qué estamos donde estamos, en definitiva para ver las cosas con perspectiva. He aquí algunos momentos de nuestro pasado y también de nuestro presente:

Años finales del siglo XIX. Para evitar la pérdida de sus últimas colonias, España tuvo que hacer frente a una guerra dramática, una de esas colonias era Cuba, la Perla de las Antillas, cuyos habitantes se consideraban mayoritariamente españoles en aquellos momentos. Quien entendía sobre cualquier asunto relacionado con la administración de las colonias era el ministerio de Ultramar, lo que provocaba que desde algunas de ellas, especialmente desde Cuba, se considerara que el hecho de que todo tuviera que pasar por la lejana Madrid, de la que les separaba una distancia enorme para aquellos tiempos de dificultosas comunicaciones, perjudicaba gravemente sus intereses, así que reclamaban insistentemente una autonomía, habiéndose producido ya algunas insurrecciones. Al gobierno conservador en el poder le parecía inaceptable conceder la más mínima autonomía a la isla ni a ningún otro territorio, prefiriendo reprimir las protestas y apagar la posterior rebelión a sangre y fuego. Era el clásico recurso a la unidad de la patria, habitual en ellos. Para llevar a cabo la labor patriótica de terminar con los rebeldes, se envió al general Weyler, máxima expresión de la mano dura, con lo que la sangre corrió a raudales y la mano de Weyler fue tan dura, que en una cosa consiguió poner de acuerdo a la población de la isla: en dejar de considerarse españoles. Cuando cayó desgastado el gobierno conservador y entró en Madrid otro liberal, éste intentó pacificar el territorio otorgando la autonomía que inicialmente habían reclamado los cubanos, pero ya era demasiado tarde porque el movimiento emancipador era imparable. El asunto se complicó mucho más con la intervención de los Estados Unidos, que empezaba a dar sus primeros pasos como potencia depredadora del resto de la humanidad. Como un buitre había acechado el momento oportuno para intervenir, el momento en el que las tropas insurgentes y las españolas estuvieran exhaustas. Su superioridad militar era aplastante, pero la prensa española en sus artículos la negaba cada día, azuzando a la lucha. Por su parte, la Iglesia, desde los púlpitos –tantas veces utilizados para incitar a la guerra- también llamaba a la lucha patriótica, asegurando que España vencería porque contábamos con la protección de la Inmaculada Concepción. El descalabro fue de los que dejan huellas en la historia de un país. En el enfrentamiento la flota española fue destruida con el balance de miles de muertos, mientras el enemigo norteamericano salía del enfrentamiento ileso como de unas maniobras. En tierra también murieron miles de españoles, y sus madres y esposas pudieron comprender, con inmenso dolor, que la protección de la Inmaculada Concepción es un blindaje demasiado ligero para resistir al fuego enemigo. Nadie en el reino, ni el gobierno, ni la prensa ni por supuesto la Iglesia, asumió ninguna responsabilidad ante semejante desastre. Pero eso sí, en las plazas de toros, mientras muchos españoles estaban muriendo, rugía el público entusiasmado ante las faenas de Guerrita y Bombita. La conmoción que produjo la derrota de 1898 fue muy grande, sobre todo porque ponía a España ante el espejo: no era el gigante que presentaba la palabrería de sus gobernantes, era sencillamente un enano; un enano que para su desgracia estaba rodeado de gigantes.


Primeras décadas del siglo XX. Los gobiernos españoles escondían los complejos que aquejaban a la nación aparentando ser ante el resto del mundo un país diferente del que realmente era. El reino español quiso beneficiarse del reparto colonial que las potencias europeas estaban haciendo de África. Quería ser una potencia más. Lógicamente le correspondió la peor parte, una diminuta porción de tierra del norte de Marruecos, improductiva y pedregosa de la que sólo sacaron beneficios los capitalistas que explotaron las minas del Rif. La ocupación del territorio se convirtió desde el principio en una guerra contra la población rifeña que con toda la legitimidad se oponía a ello. Se enviaron contingentes de tropas compuestas por los que no podían pagar la cuota para redimirse de tan peligroso servicio a la “patria”, porque morir por España era cosa de pobres, los ricos sólo tenían que pagar su cuota en dinero para no ir a una guerra que se convirtió en un desastre con decenas de miles de muertos. Cada nuevo embarque de tropas con destino a Marruecos, terminaba convirtiéndose en una enorme manifestación de protesta de la población, porque todo el mundo sabía qué patria se estaba defendiendo en África. El rey Alfonso XIII jaleaba a sus generales instándoles a avanzar, pero era evidente que la conquista de tan menguado territorio era un esfuerzo excesivo para el reino de España, que sólo pudo culminar la ocupación con la ayuda francesa. Las innumerables bajas habían vuelto a sembrar de luto y de indignación a los hogares españoles –los más pobres, naturalmente-. Sin embargo en los ruedos la gente vibraba con el toreo de El Gallo, Joselito y Belmonte. Eran los años dorados del toreo


Años cuarenta. La rebelión de 1936 de los militares africanistas había terminado aplastando a la II República y con ella el intento de los españoles de gobernarse en democracia. Fue el hecho más dramático y sangriento de toda la historia de España. Pero el fin de la guerra no supuso el cese de las muertes, sino que el gobierno de una España que se decía UNA, GRANDE Y LIBRE; declaraba expresamente su intención de exterminar a los republicanos y seguía matando y sembrando la geografía nacional de fosas comunes en cementerios y cunetas. Pese a sus enfáticas declaraciones, nunca España había estado tan dividida, había sido tan poco como país y menos libre. El reino del terror había caído sobre la población española, eran tiempos terribles, pero también los años en los que Manolete desplegaba su toreo quieto y vertical que entusiasmaba a los públicos, mientras un nuevo espectáculo de masas, el fútbol, se convertía en el preferido de la población.


Años cincuenta. Continuaba la represión, aunque la derrota de los valedores del régimen de Franco, Alemania e Italia, supuso que el régimen se viera forzado a mostrarse al mundo con una apariencia más moderada, teniendo que renunciar a su política de exterminio, aunque, eso sí, las cárceles seguían abarrotadas de presos políticos y en toda España había hambre. Mientras tanto, en los ruedos triunfaban Luis Miguel Dominguín, Antonio Ordóñez, Julio Aparicio, Litri y Chamaco, OOOOLÉ, y en los campos de fútbol encandilaban Kubala y Di Stefano. El Real Madrid ganaba cinco Copas de Europa seguidas. GOOOOOL.


Año dos mil diez. Con la célebre Transición de los años setenta se habían recuperado las libertades, aunque no de forma plena porque aunque interesadamente digan que fue ejemplar, en realidad fue una partida de tahúres en la que no faltaron ni las amenazas ni los engaños. Desde entonces, durante décadas la economía creció gracias a que vendieron España en parcelas, destruyendo los espacios naturales y las costas. Se privatizó casi todo lo privatizable y la corrupción y el saqueo de la hacienda pública se generalizaron. Gracias a ello los más poderosos de la sociedad tuvieron enormes beneficios, llenando sus bolsillos de dinero. Es lo que un político socialista bautizó como el pelotazo. Se proclamó entre fanfarrias que España era la octava potencia económica del mundo y el presidente dijo la fantasmada de que ya habíamos adelantado a Italia y que pronto íbamos a adelantar también a ¡Francia! Pero en lugar de ello la burbuja reventó y todo se vino abajo. Sin embargo, pronto lo solucionaron. Como los ricos y poderosos casi nunca han tenido problemas en España, se les dio dinero público, se les rebajaron los impuestos y se cambiaron las leyes para beneficiarlos en las relaciones laborales y todo arreglado. Pero…¿Quiénes van a pagar todo eso? El gobierno y sus gemelos conservadores de la oPPosición lo han dicho claramente: los que menos tienen. En esas estamos con un paro que se acerca a los cinco millones y algún millón de pobres de los que no tienen ni para comer. Entonces, para librarnos de tantas preocupaciones, la selección de fútbol de España se proclama campeona del mundo y las calles se llenan de público y de entusiasmo. ¡Somos los más grandes, somos los mejores! El presidente del gobierno saca de nuevo pecho ante su colega francés y presume de campeones. A POR ELLOS OÉ, A POR ELLOS OÉ, OEEEÉ, OEEEÉ, OEEEÉ. ¡Qué maravilla! Al día siguiente, en plena resaca, ondeando aún las banderas y con los restos de la fiesta por todas partes, el parado sale de su casa –si es que la tiene- sin saber adonde ir y el pobre de solemnidad pensando cómo comer ese día.


¿Seguirá siendo nuestro país esa España eterna que tanto gusta a especuladores y corruptos, o alguna vez despertaremos los españoles de esta pesadilla? Porque España no es el país alegre que los turistas japoneses creen, sino que es un país triste, muy triste, uno de los países más tristes del mundo.


Antonio Tellado.

jueves, 29 de julio de 2010

fjm pedreño

Damnatio Memoriae en Alfacar: El PSOE de Zapatero sepulta bajo el cemento la tumba de García Lorca

MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ ARIAS
Inhumanidad de espanto para los vencidos y sus familias, vergüenza para la Junta de Andalucía. Podemos haber perdido para siempre en Alfacar la tumba de Federico García Lorca y a todos los seres humanos allí asesinados, bajo el cemento y las excavadoras.
NUEVATRIBUNA.ES - 28.7.2010

En el Imperio Romano cuando el Senado decretaba la “Damnatio Memoriae” del enemigo de Estado vencido, se procedía a eliminar aquellos restos de su existencia que lo pudieran recordar, y hasta se prohibía pronunciar su mismo nombre.

No sé si también se dedicarían a derribar Plazas de Toros sin dejar piedra sobre piedra, como hizo el socialista Rodríguez Ibarra en Badajoz – robándonos a todos para siempre semejante lugar patrimonio de la humanidad –, o como se hizo con la cárcel de Carabanchel; si se dedicarían a retirar lápidas de fusilados del cementerio – como hizo recientemente la alcaldesa también socialista de Cáceres, María Carmen Heras Pablo –; o si se dedicarían a dar pucherazos chusqueros para que la palabra “República” no fuese a resultar la más pronunciada del lugar, estilo Real Academia de la Lengua Española.

Tampoco sé si serían capaces de llevarlo a tal extremo como para construir sus villas romanas, o sus calzadas, sobre los propios cuerpos insepultos de sus enemigos como se acaba de hacer en Alfacar, y como se ha venido haciendo en demasiados otros lugares de nuestra geografía.

Aunque me extrañaría que los paganos romanos se hubiesen atrevido a llevar dicha eliminación física del enemigo de Estado vencido hasta dicho punto, ya que profesaban un respeto ritual por los difuntos del que ha carecido el nacional-catolicismo perenne de estos últimos 70 años.

Pero lo que sí sé es que desde el Imperio Romano hasta nuestros días la comunidad internacional ha tenido ocasión de establecer un par de cosas al respecto, empezando por las Convenciones de la Haya y de Ginebra y sus leyes de humanidad, tras las que terminaría de cuajar ya el deber jurídico internacional de dar un trato decoroso a los restos mortales de todo ser humano.

No digamos ya de los escenarios de los crímenes contra la humanidad que, de ninguna manera, pueden quedar sepultados sin la preceptiva “investigación oficial efectiva e independiente” que exige el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Y sé que los lugares para la memoria colectiva y el homenaje no pueden ser tratados ya de cualquier manera. Ni en España ni en ningún otro sitio. Según el conjunto de principios de Naciones Unidas para la protección y la promoción de los derechos humanos mediante la lucha contra la impunidad, “el conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión forma parte de su patrimonio y, por ello, se debe conservar adoptando medidas adecuadas en aras del deber de recordar que incumbe al Estado (…)” (principio tercero).

Sé que según la Declaración de la UNESCO relativa a la destrucción intencional del patrimonio cultural, se reafirmará la obligación de las autoridades de proteger el patrimonio también de conformidad “a los principios del derecho internacional, los principios de humanidad y los dictados de la conciencia pública”.

Más aún, se afirmará que “al aplicar la presente declaración, los Estados reconocen la necesidad de respetar las normas internacionales en las que se tipifican como delito las violaciones manifiestas de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, en particular si dichas violaciones guardan relación con la destrucción intencional del patrimonio cultural” (Pto. 9).

Y sé que desde otros instrumentos de referencia internacional, como los Principios de Chicago sobre justicia post conflicto, se contempla igualmente la debida memorialización de lugares de los lugares de represión como parte de las obligaciones educativas y en materia de memoria histórica (principio quinto)

Y por eso sé que la Junta de Andalucía mintió groseramente ayer al afirmar descaradamente que esta institución “no puede proteger la zona de fosas en Alfacar sin petición de los familiares de las víctimas”. Porque en ninguno de tales instrumentos, ni en otros, se menciona siquiera que las familias deban hacer o solicitar nada, y que la Junta haya protegido o no el lugar, de forma acorde a todo ello, resulta ya una cuestión de voluntad política. Y sé que, en un escenario de tales delitos, la única intervención legal posible era la del ministerio fiscal y la policía judicial, no la de las excavadoras.

Y el señor Juan Gallo, Comisario de Memoria Histórica del Gobierno andaluz, que hizo en su nombre dichas declaraciones, también lo sabe a pesar de que dice para excusar las responsabilidades de la Junta socialista de Andalucía por lo que acaban de hacer. Se trata en definitiva, una vez más, de una obligación del Estado democrático, de Derecho.

Y, una vez más, se falta a la verdad, se manipula, se toma el pelo a la ciudadanía de buena fe que no tiene porque ser especialista en Derecho internacional al leer un comunicado de la Administración que dice que no se ha podido hacer nada porque son los familiares los que no han actuado….como si fuese cosa de los familiares la responsabilidad estatal de velar por la normal vigencia de derechos humanos y los instrumentos internacionales.

Porque al revés de lo sostenido por el Sr. Gallo, es justamente la Junta de Andalucía, junto al Gobierno central, la que podía y debía haber velado por todo ello legislando al respecto, como sí que ha hecho Cataluña por ejemplo, o adoptando aquellas otras medidas necesarias dentro del actual marco para que algo así no ocurriese, y asegurar que dicho lugar de la memoria en Alfacar no se perdiese, ni se vulnerasen los derechos de víctimas y familiares reconocidos en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

Todo lo cual resulta más curioso todavía cuando, de hecho, había sido la propia Junta la que había llegado a manifestar públicamente hace unos meses que, habiéndose localizado finalmente o no el concreto emplazamiento de Lorca y los restantes desaparecidos en aquel lugar, aquello sería un lugar de la memoria protegido…lo contrario de lo que ha hecho finalmente de tapadillo… ¿es que puede dar más vergüenza de la que da?
La responsabilidad política, pero también jurídica y moral por todo ello, es inexcusable, arroje fuera los balones que la Junta de Andalucía quiera echar ahora a toda celeridad, conscientes de la verdadera dimensión, con Federico García Lorca de por medio, de lo que acaban de perpetrar.

Y el caso es que, puestos a copiar de mala manera en la elaboración de la ley de la memoria como se hizo con la Orden de Franco de mayo de 1940 respecto las exhumaciones “IKEA”, el Gobierno Zapatero le hubiese podido copiar a Franco también la orden de 4 de Abril de 1940 disponiendo que “por los ayuntamientos se adopten medidas que garanticen el respeto de los lugares donde yacen enterradas las víctimas de la revolución marxista” (Boletín del Estado de 5 de abril de 1940, página 2320) y así , nadie habría construido nada sobre las tumbas de Alfacar ni sobre las de ningún otro lugar en estos últimos años.

Porque Franco sí que decretó el carácter de “terreno sagrado” de hasta el último de los lugares de enterramiento de los caídos “por Dios y por España”, así como estableció el estricto deber de protegerlo de todos los ayuntamientos del país.

Pero sobre las tumbas de los “rojos” que se eche cemento, y que salga algún portavoz autonómico diciendo la primera falacia que se le ocurra para salir del paso, que algo hay que decir, y poco importa la consistencia real de lo que diga. Y a mucha gente que haya leído esas declaraciones del representante de la Junta de Andalucía, sin más conocimientos jurídicos, hasta le habrá sonado razonable que, si las familias no se interesan, el Estado tampoco tenga porque hacerlo.

Porque de eso es justamente de lo que se aprovechan: a los responsables de este PSOE no les hace ninguna falta cumplir con normalidad sus obligaciones mientras puedan incumplirlas de tal manera que puedan dar algún argumento que suene medio a algo en los propios medios. Y después tampoco les faltarán ayudantes siempre dispuestos a justificarles de porque, asunto tras asunto, este PSOE – que no el PSOE – nunca tiene por qué cumplir bien, con normalidad, lo que los gobernantes del resto de lugares civilizados con experiencias parecidas a la nuestra sí que cumplen.

Lo que confieso que ya no sé es qué otros actos indecorosos contra las víctimas de Franco y su sufrimiento – contra sus derechos y contra los deberes de Estado reconocidos por el derecho internacional – nos encontraremos antes de que termine la semana. Pero sé que sin duda nos los encontraremos, porque para este PSOE los derechos humanos y el respeto de la legalidad internacional sólo es una posibilidad si queda bien como invocación vacía en el discurso de turno.

Mientras tanto: inhumanidad sin límites para los vencidos y sus familias, vergüenza para la Junta socialista de Andalucía. Podemos haber perdido para siempre en Alfacar la tumba de Federico García Lorca y de todos los seres humanos allí asesinados, bajo el cemento y las excavadoras. Otra terrible muestra más de la “memoria histórica” que practica el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero.

Los responsables de este PSOE continúan destruyendo impunemente los lugares de la memoria del genocidio franquista. Lugares que no sólo arrebatan a la sociedad española, porque la tumba de García Lorca, de cada víctima del genocidio franquista, es un lugar de la memoria de toda la humanidad, y es a toda la humanidad a quienes nos lo han robado.

Miguel Ángel Rodríguez Arias es profesor de Derecho Penal Internacional de la Universidad de Castilla-La Mancha, autor del libro "El caso de los niños perdidos del franquismo: crimen contra la humanidad" y otros trabajos pioneros sobre desapariciones forzadas del franquismo que dieron lugar a las actuaciones de la Audiencia Nacional

lunes, 26 de julio de 2010

A la Brigada de la Fosa de Menasalbas

A la Brigada de la Fosa de Menasalbas


Pedro A. García Bilbao. Federación Estatal de Foros por la Memoria, 24-07-2010 - 25 Julio 2010
Discurso en el acto público del 24 de julio de 2010






Si la solidaridad es la ternura de los pueblos, vuestro trabajo colectivo y vuestra entrega personal en esta tarea es una prueba de amor. Se trabaja duro en Menasalbas, bajo un sol de plomo, con una tierra fina, que es puro polvo gris que se agarra a todo y obliga a las mascarillas. Pero no importa, hay voluntad, hay conocimiento de lo que se hace y además se sabe bien porqué se hace.



Nos hemos dado cita aquí personas con distintas ideas y orígenes pero que compartimos valores democráticos profundamente asentados. Para nosotros el antifascismo es indisoluble del compromiso democrático y en los tiempos que corren, cuando la democracia se ve asaltada por los mercados, eufemismo despreciable para referirse al capital financiero que ha declarado acabado el estado social y democrático de derecho que recoge la constitución, el antifascismo consideramos sigue siendo un valor clave, basal, fundamental, para poder orientar la convivencia democrática.



En Menasalbas se ha descubierto la prueba de un crimen, uno más de los que formando plan parte de un plan de exterminio, asolaron España hace ya muchos años, tantos que algunos dicen, cuestionan el sentido de este esfuerzo. Les invito a que vengan y se asomen a lo que vuestro trabajo ha revelado. La impunidad envilece y por ello debe combatirse, estos crímenes deben ser conocidos, denunciados y la impunidad creada a base de muerte y terror debe ser finalmente rota ya de una vez. Es hora de mirar al futuro, sin duda, pero sin que el legado de los verdugos perviva.



El lunes día 20 se inauguró en Toledo el Museo del Ejército y se invitó al acto a un fascista de primera hora, voluntario en la sublevación del Alcazar y voluntario en la guerra de agresión contra la Unión Soviética vistiendo el uniforme de la Vermacht. Mientras el anciano general ve en su vejez como el escenario de su sedición y su traición a España, a la constitución y a las libertades del pueblo, se convierte en un Museo complaciente o equidistante con esos crímenes, a apenas 25 kms, se localizaban los restos de 17 soldados del Ejército Popular Regular de la República Española vilmente asesinados al regresar a sus casas acabada la guerra; teníamos alguna esperanza de respeto a la memoria de los que como ellos lo dieron todo, de respeto a la dignidad democrática de nuestro estado, de respeto a los lucharon y murieron por las libertades de todos los españoles y supieron cumplir con su deber —pues ese debe ser el espíritu que inspire un Museo Militar— , pero la presencia de tan preclaro defensor de la barbarie fascista en un acto público que debiera haber sido una fiesta feliz y de sentido homenaje a los valores democráticos nos ha sumido a muchos en la desolación. ¿Cómo es posible a estas alturas del siglo XXI que se defienda la equidistancia entre víctimas y verdugos, que a estos se les siga homenajeando públicamente y que a las víctimas a lo más que se haya llegado es a permitírseles recoger a sus muertos en actos privados? Nos gustaría celebrar un acto de homenaje en ese Museo del Ejército que todos los españoles hemos dotado con nuestros impuestos, pero sobre todo con la sangre de nuestra historia colectiva, pero visto lo visto tememos que no haya lugar en él para guardar el recuerdo y mostrar el sacrificio de los valientes soldados del Ejercito Popular. El mensaje que ha enviado el Ministerio de Defensa con esa invitación, con las que no ha sabido cursar, y con los contenidos de ese Museo es sencillamente desolador.



En un acto como este un hombre solo puede hablar con el corazón en la mano, y es por eso que digo, que si ese viejo soldado —Gómez de Salazar es su nombre— hubiese deseado venir a este homenaje se habría ganado con ese sencillo gesto nuestro respeto y se le habría tratado con la consideración que me merece todo aquel que tiende la mano y busca la paz, pero me temo que nunca haya existido ni remotamente tal sentimiento. A veces pienso, pues signos sobrados hay que lo atestiguan, que lo único que desea este régimen de la Transición para poder cerrar de una vez esta página de la historia española, es que nos muramos todos, la generación de los nietos y la de los bisnietos, los que todavía podemos atestiguar que el pueblo español fue valiente y tenaz y que supo luchar en la defensa de sus libertades y sus ilusiones.



Lo que si es innegable hoy es que hay muchas personas que saben estar a la altura. Quienes están trabajando en la excavación habéis roto el tabu del silencio sobre esta fosa, pero no sólo sobre ésta que no es más que una de las cientos de fosas que fueron el cimiento de la extraordinaria placidez de la dictadura franquista. Hace muchos años, en miles de pueblos como Menasalbas, en toda España, el terror conquistó la impunidad, se mató cruelmente a quienes podían resistir o dar una explicación y durante décadas los asesinos y sus descendientes impusieron el silencio. En este caso que hoy nos ocupa, en la Menasalbas que un día alegre vio a sus hijos proclamar la República de ciudadanos y que acabó siendo ahogada en sangre, 70 años después, en 2010, pocos se atrevían a pasar por al zona de la fosa. ¿Cómo es posible? Es terrorífico caer en la cuenta de que a trescientos metros de un lugar de paso común casi semanal o diario en un pueblo, haya permanecido oculta en un manto de noche y niebla moral, una fosa con 17 personas asesinadas. Es sencillamente increíble, hay que verlo para creerlo.



Estos días ha habido estupor, sorpresa, miedo incluso, en la gente de Menasalbas, pero cuando se ha podido ver que en quienes han llevado adelante la excavación la principal motivación no es otra que la solidaridad, que el respeto a las víctimas y la defensa de valores democráticos hoy, entroncándolos con los de entonces, cuando se ha podido ver eso, las cosas han ido cambiando. Han venido, estáis aquí, cientos de vecinos, familias y no familias, a nadie se ha preguntado su pensamiento, sólo ciudadanos que se han atrevido a mirar y a comprobar por si mismos aquello de lo que se hablaba o rumoreaba en voz baja o iba cayendo en el olvido pero siempre estuvo ahí. No creo mentir si digo que se han movido muchos corazones estos días. Sabemos que es difícil mirar estas cosas de cara, pero el camino para construir un futuro de paz y libertad pasa por apoyarnos en valores democráticos compartidos y en la condena clara del fascismo. La catársis de estos días era necesaria. Si mirarlo es difícil, gestionarlo también, hay que tener algunas cosas claras. Las autoridades municipales temen que estos actos ofendan o dividan la comunidad. ¿Y mantener una fosa oculta no? Lo diré claro, abrir esta fosa sólo puede molestar u ofender a los que se consideren identificados con los verdugos. Las autoridades democráticas nos representan a todos y tienen la obligación moral de defender las libertades y la constitución, representarnos a todos no implica ceder a los que se ven molestos por la denuncia de los crímenes, representarnos a todos exige justo lo contrario, resistir el chantaje de esos herederos del terror. Constituye quizá esta reacción, estas dudas de algunos, el más claro ejemplo del amargo fruto de la impunidad, que no es otro que la confusión moral y la cobardía de muchos.



También ha habido aquí el miedo difuso que estaba ahí prendido, dentro, en aquellos que fueron niños y supieron que habían matado a sus padres y a quienes nunca nadie explico nada.



Pero no pudieron los asesinos lograr su deseo de olvido. En el corazón de algunos vecinos de Menasalbas, en el de algunos Hijos del Pueblo se mantuvo una resistencia a ultranza a dejarse vencer, en lucha y deseo de verdad, de justicia. Hoy han venido junto a vosotros decenas y decenas de voluntarios y han llevado paz y solidaridad a los vivos, y clamado por justicia para los que cayeron. La bandera Tricolor rompe el viento en Menasalbas.



A vosotros, nuestros camaradas muertos en Menasalbas…



Los soldados del Ejército Popular que fueron asesinados en Menasalbas, son nuestros compañeros, nuestros camaradas. Ellos lucharon por su libertad y también por la nuestra, la de las generaciones futuras. No supimos durante mucho tiempo ni vuestros nombres ni donde estabais, pero siempre tuvimos claro que os encontraríamos y os abrazaríamos en las personas de vuestros hijos y nietos, que os rescataríamos del abismo al que os arrojaron.



Y a todos, bajo la bandera de la República Española, se os dará descanso final, se os honrará como siempre merecisteis, pero sobre todo, vais a vivir en los corazones de los jóvenes y no tan jóvenes que por miles, en esta brigada y otras muchas, están participando en esta tarea.



Luchasteis por una república democrática de trabajadores que se unieron en régimen de libertad y justicia. Fuisteis soldados del pueblo y salisteis valientemente en defensa de vuestras libertades, de ¡vuestros derechos, de los derechos de los trabajadores, de las mujeres, de los niños, de la humanidad entera, pues vuestra lucha fue una lucha universal, solidaria, sin fronteras, lo disteis todo… Pero sobre todo, esa universalidad vuestra era compatible con el amor a vuestra gente, a vuestros hijos, no deseabais que pasasen nunca por la miseria y la explotación que habían sido seculares. Supisteis alzar la voz y pasar a la acción, supisteis responder a la agresión fascista, fuisteis un pueblo orgulloso y combativo.



No os mataron por ser víctimas y no os vamos a recordar como tales, os mataron por ser combatientes y por luchar con valor, los asesinos tenían miedo de vuestro ejemplo, de vuestra tenacidad, de vuestra experiencia. Sólo la traición y la cobardía de otros os pudo derrotar.



Vuestro ejemplo está vivo. No os olvidaremos. Y en esta lucha por lograr la república que no ha acabado todavía, vuestro ejemplo nos acompaña



Camaradas de la Brigada Menasalbas, voluntarias y voluntarios, ciudadanos, con todo mi corazón os digo, gritad conmigo



¡¡¡¡¡Viva la República!!! ¡¡Viva España!!



¡¡¡Viva el Ejército Popular!!!



¡¡Viva la lucha de la clase obrera!



http://dedona.wordpress.com/2010/07/23/discurso-a-la-brigada-de-la-fosa-de-menasalbas-acto-publico-24-julio-de-2010/

sábado, 17 de julio de 2010

La Federación Estatal de Foros por la Memoria comienza la exhumación de una fosa común en Menasalbas (Toledo)

La Federación Estatal de Foros por la Memoria comienza la exhumación de una fosa común en Menasalbas (Toledo)


Federación Estatal de Foros por la Memoria, - 14 Julio 2010 .El próximo sábado 17 de julio se iniciarán los trabajos de recuperación de una fosa común, donde se espera encontrar los restos de 18 antifascistas asesinados al término de la guerra civil









El próximo sábado 17 de julio se iniciarán los trabajos de recuperación de una fosa común de la represión franquista en Menasalbas (Toledo) donde se encuentran, al menos, 18 demócratas españoles asesinados en los últimos días de la Guerra Civil. Se trata de la Fosa nº 1, localizada en la parte exterior de la tapia del cementerio.



Este trabajo de Recuperación de la Memoria Histórica, surge de la colaboración entre la Federación Estatal de Foros por la Memoria y La Gavilla Verde y cuenta con una subvención del Ministerio de la Presidencia concedida a la Agrupación de Familiares de la Fosa nº 1 de Menasalbas. Cabe destacar, asimismo la amplia colaboración del Ayuntamiento de San Martín de Montalbán. Por su parte, los dueños del terreno donde se encuentra la fosa, han dado generosamente su permiso para poder realizar el trabajo.



El equipo de trabajo constará de unas 60 personas, entre los que hay arqueólogos y antropólogos, historiadores, documentalistas, abogados, fotógrafos y varias decenas de voluntarios. Estarán presentes voluntarios procedentes de Barcelona, Murcia, Málaga, Córdoba, Huelva, Toledo, Madrid, Segovia, Cuenca, y de Canarias.



El trabajo, que se prevé se prolongue dos semanas, será coordinado por el presidente de la Federación Estatal de Foros por la Memoria, José María Pedreño.



El sábado día 24 de julio, está previsto realizar un gran homenaje a pie de fosa.



La Federación Estatal de Foros por la Memoria viene trabajando desde 2002 por la recuperación de la Memoria individual y colectiva de todas aquellas personas, familias y pueblos, azotados por la represión franquista, aún hoy olvidados. No se limita, por tanto, a la recuperación de los restos de las personas asesinadas, sino que pretende recuperar valores sociales y políticos de los hombres y mujeres que defendieron la II República frente al franquismo, con el objetivo de que esos valores de igualdad, libertad, solidaridad y justicia social sigan vigentes.



Los crímenes contra la humanidad perpetrados por el régimen franquista nunca fueron perseguidos y los criminales gozan de impunidad. Teniendo en cuenta que el régimen duró hasta 1975, muchos criminales franquistas aún tienen edad suficiente para ser procesados, por lo que la Federación Estatal de Foros por la Memoria entiende que, al igual que la Justicia española persigue crímenes contra la humanidad en otros lugares del mundo, debe hacer lo mismo con los criminales del franquismo. Hay que tener en cuenta que se ha perseguido a criminales contra la humanidad por hechos realizados en otros países en épocas en las que todavía existía la dictadura franquista. El caso de Pinochet es buen ejemplo de ello ya que su dictadura coincide en el tiempo con la de Franco entre 1973 y 1975.







La represión en Menasalbas



La represión franquista en Menasalbas se saldó con la muerte de numerosos vecinos que fueron fusilados en distintos puntos del Estado, muertos en la cárcel a consecuencia de las condiciones inhumanas en las que se encontraban y diez vecinos del pueblo que habían tomado el camino del exilio, fueron internados en campos de exterminio nazis, de los cuales murieron ocho.



Las investigaciones realizadas hasta la fecha nos indican que 18 de estos vecinos fueron asesinados e inhumados en una fosa común colindante a la tapia exterior del cementerio del pueblo. La mayor parte eran vecinos del pueblo, miembros del Ejército Popular de la República, que tras el desmoronamiento del frente a finales de marzo de 1939 regresaban a sus casas y fueron detenidos cuando entraban en Menasalbas, para ser fusilados de manera casi inmediata”.







■GUZMÁN MARTÍN, LUCILA asesinada en Toledo en 1936.

■FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, FÉLIX asesinado en Toledo en 1936.

■GUTIÉRREZ FERNÁNDEZ, DONATO fusilado en Alcalá de Henares en 1940.

■RODRÍGUEZ GUTIÉRREZ, CESÁREO fusilado en Navahermosa en 1941.

■RUIZ CAMINO, CRUZ fusilado en Navahermosa en 1941.

■DE LA CRUZ MEDINA, CRISANTOS fusilado en Ocaña en 1941.

■CUETO MATEO, FÉLIX fusilado en Ocaña en 1944.

■GALÁN BALMASEDA, JULIÁN fusilado en Ocaña en 1944.

■RUIZ GUTIÉRREZ, NICOLAS fusilado en Ocaña en 1944.

■GONZALEZ SÁNCHEZ, FELIPE fusilado en Toledo en 1940.

■SÁNCHEZ DE LA CRUZ, JUAN fusilado en Toledo en 1940.

■RIEGA RUIZ, FLORENTINO fusilado en Toledo en 1943.

■NEIRA HERNÁNDEZ, FRANCISCO fusilado en Toledo en 940.

■GARCÍA GÁLVEZ, FELIPE fusilado en Toledo en1940.

■MORA APARICIO, GABRIEL muerto en la cárcel de Toledo en 1939.

■GARCÍA GARCIA, EUSEBIO muerto en la cárcel de Toledo en 1941.

■RIOJA GÓMEZ, CELESTINO muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■SÁNCHEZ GUTIÉRREZ, CIPRIANO muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■BERMÚDEZ HERNÁNDEZ, EMILIANO muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■CAMINO GARCÍA, FÉLIX muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■GARCÍA ARROYO, FRANCISCO muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■RUIZ GUTIÉRREZ, JESÚS muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■CRESPO PECES, SERAPIO muerto en la cárcel de Toledo en 1942.

■SÁNCHEZ MORA, ALEJANDRO muerto en la cárcel de Toledo en 1943

■FERNÁNDEZ CÁCERES, JUAN muerto en la cárcel de Toledo en 1947.

■AYUSO CAMINO,JUAN MUERTO 01.01.1942 GUSEN

■MORA FERNANDEZ,CLEMENTE MUERTO 12.01.1942 GUSEN

■RUIZ RODRIGUEZ,ALFREDO MUERTO 15.01.1942 GUSEN

■GUTIERREZ SANCHEZ,JUAN MUERTO 17.01.1942 GUSEN

■DIAZ SANCHEZ,FAUSTINO MUERTO 23.12.1941 GUSEN

■GOMEZ GARCIA,CLAUDIO MUERTO 26.04.1942 GUSEN

■RUIZ GOMEZ,PEDRO MUERTO 26.09.1941 HARTHEIM

■SANCHEZ AZAÑA,FELIX MUERTO 30.04.1942 GUSEN

■GARCÍA GÁLVEZ, MIGUEL fusilado en Menasalbas – Fosa nº 2





Estos son los asesinados que se recuperarán de la Fosa nº 1:







■“Bomba” asesinado en Menasalbas en 1939

■GÓMEZ SÁNCHEZ, BERNARDINO ejecutado en Menasalbas en 1939

■GÓMEZ SÁNCHEZ-PETRONILA, BENIGNO asesinado en Menasalbas en 1939

■GÓMEZ ESPINOSA, FÉLIX “Reniega” asesinado en Menasalbas en 1939

■RUIZ RAMÍREZ, LADISLAO “Cazoleta” asesinado en Menasalbas en 1939

■GONZÁLEZ TANTE, CESÁREO asesinado en Menasalbas en 1939

■CRESPO, LUCIO “El Moreno” asesinado en Menasalbas en 1939

■PATRÓN, “El Hojalatero” asesinado en Menasalbas en 1939

■ZARZALEJO JIMÉNEZ, PABLO “Ojochico” asesinado en Menasalbas en 1939

■RUIZ, EMETERIO “Pajarero” asesinado en Menasalbas en 1939

■MEDINA, JOAQUÍN “Carrillogordo” asesinado en Menasalbas en 1939

■“Follones”, MIGUEL (hijo) asesinado en Menasalbas en 1939

■“Follones”, MARIANO (padre) asesinado en Menasalbas en 1939

■GARCÍA UTRILLA, BENITO “El Sereno” o “Cosme” asesinado en Menasalbas en 1939

■LEGANITO, ESTEBAN “El Sereno” asesinado en Menasalbas en 1939

■ESPINOSA, LUCIO “Polanco” asesinado en Menasalbas en 1939

■GÓMEZ SÁNCHEZ, JUAN asesinado en Menasalbas en 1939.









En la página www.foroporlamemoria.info se irá dando puntualmente cuenta del desarrollo del trabajo y sus resultados a lo largo de los próximos días y en la misma dirección de Internet, se podrá acceder al plano de situación de la fosa para facilitar a los asistentes su perfecta localización y acceso a la misma. También se puede encontrar información adicional sobre la Federación Estatal y su labor.



Asimismo se ha constituido un Grupo de Facebook específico para hacer un seguimiento en tiempo real de los pormenores de la exhumación llamado ”Exhumación Fosa Común de Menasalbas”

miércoles, 30 de junio de 2010

MINEROS " A la Huelga Compañeros " En memoria de " Camarero" Jose Man...

El trato discriminatorio a las víctimas del terrorismo

El trato discriminatorio a las víctimas del terrorismo
Las asociaciones de familiares que lloran a las víctimas del terrorismo franquista, no han merecido no ya un trato parecido, sino ni tan siquiera comprensivo hacia su dolor.
Carlos Tena


Si los directivos de la llamada Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) fueran personas dotadas de talante solidario y no discriminatorio, con sentido ético de la justicia y de lo que significa el término democracia, seguramente hubiera clamado hace ya lustros por el injustificable desprecio para con más de un millón de compatriotas muertos, y el vergonzoso trato hacia el dolor padecido durante siete décadas por las castigadas familias de los asesinados, torturados y desaparecidos, desde 1939 a 2010.


No ha sido así. La AVT capitaliza, al parecer, sólo una parte del dolor humano (el propio), manipulada hábilmente por oscuros intereses políticos y mediáticos, en los que únicamente las lágrimas de ellos deben ser las tragedias a compartir, mientras que el silencio sobre los cadáveres de los otros, ha sido el premio que el gobierno de su majestad ha entregado, a quienes aguardan recuperar los maltrechos cuerpos de aquellos que yacen en fosas comunes aún no abiertas, o conocer el destino de cien mil desaparecidos, tras la victoria de la dictadura sangrienta impuesta por el ejército vencedor.

Ese dolor es comprendido o lamentado, a título personal, por cómicos e intelectuales oportunistas, tardíamente concienciados sobre la tragedia de la Guerra Incivil, por socialistas venidos desde la Falange y la ultraderecha, por decenas de ministros de los gobiernos habidos desde 1979, sumisos a esa España Una, Grande y Libre, cuyo jefe de estado actual acepta, exhibiendo su sonrisa mefistofélica, la miseria política que supone una Constitución en la se le exime de ser procesado por cualquier delito que pudiera cometer. Por ejemplo, negarse a condenar el terror franquista. Pero ello no lo contemplan los códigos de Caamaño. Y para millones de cándidos, no es aún siquiera una falta de educación, aunque la propuesta de condena se llevara al seno de la CE.

España, arropada por una transición que no es tal, sino manipulación vergonzosa de la historia reciente, ha consagrado jurídicamente la ilegalización de quienes no censuran las acciones, sangrientas o no de ETA; pero sus gobiernos pueden legalizar, apoyar, financiar, comprender e incluso bendecir, a quienes no acusan al régimen anterior de haber regado el país con la sangre de heroicos luchadores (por ejemplo, a la siniestra Fundación Francisco Franco), de haberles enterrado con nocturnidad y alevosía, o de sumir a un país bajo el miedo, durante 40 años.

Hace días, una mujer que trabaja muchas horas al día para parecer elegante y educada (la vicepresidenta del gobierno de ZP, María Teresa etcétera, etcétera), anunció que las familias integradas en la AVT recibirían millones de euros, como compensación por las muertes de aquellos que perdieron la vida en atentados varios, cometidos principalmente por ETA y GRAPO. No hay dinero que consuele la muerte de un ser querido.

La AVT puede llorar en paz a sus muertos, honrarles, inaugurar calles y plazas, parques y sedes con sus nombres, recibir todo tipo de homenajes, protección, apoyo constante en prensa, radio, televisión e Internet. Y ahora, además, muchos de sus asociados recibirán esas aportaciones bastante considerables por el irreparable daño recibido. No sólo ellos, sino los integrados en las homólogas canaria y andaluza (Acavite y AAVT, respectivamente), la Asociación Dignidad y Justicia declarada de Utilidad Pública (en cuya web se destacan curiosamente las ventajas fiscales de esa condición), la Fundación Miguel Ángel Blanco y otras. Pero hay un detalle que distorsiona tal escenario.

Las asociaciones de familiares que lloran a las víctimas del terrorismo franquista, no han merecido no ya un trato parecido, sino ni tan siquiera comprensivo hacia su dolor. Por lo visto no son ciudadanos con derechos, sino pobres desgraciados a los que la mala suerte ha obligado a olvidar y disculpar balazos, garrotes viles, fusilamientos, torturas, palizas, violaciones, robo de niños, pobreza, porque así lo mandó Dios.

Para muchos ciudadanos que han optado por la ceguera voluntaria y el mutis, todavía hoy, muchos de aquellos hombres, muchas de aquellas mujeres, fueron simplemente rebeldes, terroristas, guerrilleros y guerrilleras, personas anticlericales, que luchaban por una aberración llamada democracia. Y para colmo, republicanos. Eran todos miembros de una banda de gentuza, radical y antisistema.

Ninguno de los cómicos almodovarianos que protagonizaron el esperpento “pro Garzón”, han tenido la valentía y dignidad suficientes para exigirle al monarca que maldiga las fechorías de su antecesor y padrino, condenadas como dije anteriormente en el seno del Parlamento Europeo, un día de esos en los que la ultra derecha (o sea, el PP y sus hermanos europeos más hitlerianos) se ausentó de la cámara, para no tener que dar la cara y votar en contra de la propuesta defendida por José Borrell; una clara negativa al texto, hubiera arrojado más sombras de sospecha hacia su pretendida fidelidad a los principios democráticos. Lo propio, no se ha hecho aún en las Cortes españolas, consagrando el principio de cobardía e injusticia histórica que rige hoy en los escaños del hemiciclo.

No creo equivocarme, si afirmo que sigue habiendo dos Españas, porque continúan existiendo dos clases de víctimas; porque se utilizan dos baremos diferentes para condenar el terrorismo; porque se palpan dos formas de entender la democracia, pero sólo una verdad: la que señala que en el bando perdedor, centenares de miles de represaliados después del triunfo de la rebelión fascista, entregaron su vida por la libertad.

Ahora decidme, compañeros: ¿Cómo se puede ser personalidad pública, intelectual o artista reconocido, sonreír amablemente a aquel que calla ante las miles de muertes que se perpetraron bajo el franquismo, para luego dar lectura a comunicados en los que se denuncia esa indefensión, o solicitar la anulación de la sentencias dictadas por aquellos tribunales?

Sólo de una forma: careciendo de principios éticos o profesando una ideología en la que doble moral, la hipocresía, el servilismo, la ambición y la mentira, son sus bases más sólidas. Admitiendo miserablemente que los muertos de Queipo de Llano, Mola, Sanjurjo, Arias Navarro, Fraga, Martín Villa, el GAL, el Batallón Vasco-Español, Galindo, Falange, Barrionuevo, Vera, Fuerza Nueva, San Cristóbal o el Señor Felipe X, no merecen el trato de víctimas del terrorismo.

Ellas y sus familias no precisan de las alharacas publicitarias y la farsa de un Almodóvar, Ana Belén, García Montero y demás cómicos (que sólo han hablado de una parte de ellas), o de un Garzón, un Grande-Marlaska, un del Olmo, una Murillo o un Velasco, porque desgraciadamente, jueces como Joaquín Navarro Esteban o Jesús Vicente Chamorro no se dan ya en los tribunales españoles.

Lo que necesitan aquellas personas cuyos padres, abuelos, primos, madres, amigos o hermanos fueron ejecutados sin garantías, torturados y asesinados, es respirar, sentir, transitar, vivir de una vez, bajo la protección, el apoyo y el abrazo fraternal y sincero de una democracia plena, asunto que de momento, no se ha hecho realidad.

Todo ello, puede que responda a una irresponsable estrategia, urdida en las cloacas del estado, para convertir a la AVT en la única representante oficial del dolor provocado por la violencia.

A mí también me duele la muerte de un inocente, pero me afecta mil veces más el esperpento mediático, la manipulación de ese dolor, el terrorismo de estado. Un millón de veces más.

Carlos Tena en Kaos en la Red

viernes, 25 de junio de 2010

Verdad y Justicia de una vez

Arturo Peinado. Federación Estatal de Foros por la Memoria, 10 de junio de 2010 - 17 Junio 2010




En respuesta al artículo “Abrir las fosas comunes de una vez”, de Javier Ortiz, publicado en El País el 31 Mayo de 2010 (1)




Cada vez que nos dan clases de

amnesia

como si nunca hubieran existido

los combustibles ojos del alma

o los labios de la pena huérfana

cada vez que nos dan clases de

amnesia

y nos conminan a borrar

la ebriedad del sufrimiento

me convenzo de que mi región

no es la farándula de otros

Ese gran simulacro. Mario Benedetti



La lectura del artículo de Javier Ortiz publicado en El País el pasado 31 de mayo me ha provocado una cierta indignación, aunque no sorpresa por cuanto desarrolla unos planteamientos que se vienen sosteniendo y aplicando de hecho por algunos sectores vinculados a la recuperación de la memoria histórica, si bien quizás hasta ahora no se habían expresado por escrito de modo tan explícito. Pretendo por tanto, modestamente, rebatir la argumentación de J.Ortiz.

Debo comenzar dejando claro que comprendo perfectamente a aquellos que, en defensa de legítimos intereses, creen que se puede dar una competencia desleal de las asociaciones memorialistas o de familiares de víctimas por una “cuota de mercado”, frente a profesionales agrupados en fundaciones, empresas de servicios, etc… en el caso de las fosas comunes del franquismo

Quien esto escribe ha participado en exhumaciones de víctimas del franquismo, dirigidas por un conservador jefe de un Museo Arqueológico de Comunidad Autónoma, o por un catedrático de Universidad, que sacrificaron sus vacaciones de manera absolutamente desinteresada. En el mundo en que vivimos algunos entienden que existe “profesionalidad” si, por ejemplo, se parte de un convenio firmado con una institución pública que garantiza 3.000 € (es un suponer) por cadáver exhumado. Cierto es que en determinadas circunstancias las asociaciones hemos tenido que actuar en condiciones precarias, porque obviamente no es lo mismo realizar una exhumación con el respaldo político y económico de instituciones importantes (incluso en algún caso con cajas de ahorro como “sponsors”), que con medios limitados e incluso con las instituciones en contra, y además dependiendo de la disponibilidad profesional y personal de voluntarios y especialistas. Por desgracia el voluntarismo y el compromiso militante no son siempre suficientes, o al menos no permiten que se “compita” en igualdad de condiciones.

De todos modos creemos que el tema de las fosas comunes del franquismo exige de las personas dedicadas a ello (profesionales, miembros de asociaciones, responsables políticos…), el respeto escrupuloso a unos límites éticos y formales que en ningún caso se deberían traspasar, como ha sucedido cuando algunas instituciones han financiado campamentos y talleres con enorme aparato propagandístico, pero dejando en situación de abandono fosas llenas de barro de las que asoman restos humanos (2). O en los campamentos de verano para estudiantes de Arqueología que, no es que trabajen gratuitamente, sino que pagan una matrícula por rescatar los restos de republicanos, socialistas o anarquistas asesinados. Por suerte son casos particulares y aislados, pero reales.

Las reflexiones sobre la transición o la amnistía de 1977, con que el Sr.Ortiz comienza su artículo antes de entrar en el fondo real del asunto, resultan cuando menos discutibles: no dudo de que mucha gente comparta la valoración positiva que hace de la Transición: por ejemplo, las instituciones y empresas que se lucraron con mano de obra republicana esclava y a quien nunca nadie ha pedido responsabilidades o cuentas; los antiguos fiscales y jueces del Tribunal de Orden Público; los torturadores de la Brigada Político Social (hoy la mayoría ancianos, disfrutando de pensiones que les permiten de un merecido y acomodado retiro) ; o algunos célebres próceres y padres de la Patria, responsables directos de los hechos de Montejurra o de Vitoria en 1976.

Discrepo de la opinión del Sr.Ortiz: si la Transición hubiera sido tan modélica ni él no yo tendríamos que estar debatiendo, 35 años después de la muerte del dictador, sobre la exhumación de 3.000 fosas comunes y de docenas de miles de víctimas de asesinato y del crimen contra la Humanidad de desaparición forzada.

El Sr.Ortiz critica, generalizando, la “politización” de la exhumaciones, como si los restos que extraemos de fosas comunes no fueran de políticos y sindicalistas asesinados precisamente por eso, por ser militantes políticos y sindicales. Parece ser que los restos de republicanos y antifranquistas a exhumar deberían recibir el mismo tratamiento (muy profesional, eso sí) que los de visigodos o de víctimas de la viruela, por mucho que los Comités de derechos humanos y contra la tortura de la ONU, o los convenios internacionales sobre desapariciones forzadas, mantengan otra cosa.

Por otra parte, pienso que la concepción despectiva de “lo político”, el desapego de la política del cual se hace gala en el artículo, desgraciadamente generalizado en nuestra sociedad, es una muestra de la pervivencia del triunfo del franquismo sociológico; aquello que decía “su excelencia” a un almirante: “haga como yo, no se meta en política”. Precisamente todo lo contrario a lo que en su día defendían las víctimas cuyos restos pretendemos exhumar: los valores republicanos de lo público, lo colectivo, la sociedad politizada, organizada y movilizada. Lo dicho: Atado y bien atado.

El Sr.Ortiz “no sale de su asombro” porque algunos comparan la Ley de Amnistía de 1977 con las Leyes de Punto Final de las dictaduras del cono sur americano. Es una opinión respetable pero discutible, por cuanto quien ha definido recientemente la Ley de Amnistía del 77 como Ley de punto final ha sido el Comité de Derechos Humanos de la ONU. Menos cuestionable es aún si quien lo dice es la propia Ley de Amnistía, con un articulado tan claro que deja poco lugar a la interpretación.

Artículo Segundo.

En todo caso están comprendidos en la amnistía:

e) Los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley.

f) Los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas.

Javier Ortiz también habla de “dejarnos de apasionamientos para poder realizar investigaciones serias de la historia de España (3), ayudar a las personas que tienen algún desaparecido y dejar por fin de utilizar esos asesinatos como arma arrojadiza de los “unos” contra los “otros”. Pues no, Sr.Ortiz, muchos no pretendemos eso, sino que este país deje de ser una isla de impunidad, que se traten las fosas comunes de las víctimas del franquismo conforme a la normativa de Derechos Humanos y que se aplique aquí de una vez el Derecho Penal Internacional. El tema de las fosas comunes del franquismo es algo demasiado serio como para dejarlo en manos de políticos en busca de la foto ocasional, o de quienes conciben este asunto meramente como uno de los llamados “nuevos nichos de empleo”.

Porque el tratamiento que se da a este tema en nuestro país sigue siendo muy poco serio: por ejemplo, con la caótica concurrencia de protocolos de exhumaciones particulares de cada Asociación, el del Ministerio de la Presidencia aún en borrador, y los respectivos de cada Comunidad Autónoma (menos las gobernadas por la derecha que se lavan las manos), amén de las particulares normativas municipales, legislación mortuoria y de patrimonio que afectan a cada exhumación. Parece que todo el mundo tiene algo que decir en este tema, menos un juez.

De resultas de todo ello, el Sr.Ortiz defiende la frívola iniciativa parlamentaria dirigida a modificar la Ley de Memoria que fue debatida el pasado 11 de mayo: puesto que los jueces no se ponen de acuerdo en el tratamiento de las fosas comunes del franquismo les quitamos por ley toda competencia, y “que sean las administraciones las que se responsabilicen del trabajo“ (el subrayado y negrita es mío). Sr.Ortiz y otros: todo lo que no sea la judicialización de todas las fosas comunes del franquismo, es apuntalar el modelo español de impunidad y certificar definitivamente el triunfo completo (y con consecuencias vigentes) del franquismo.

Aunque a primera vista puede parecer paradójico, la exhumación de las víctimas del franquismo y la recuperación de la memoria histórica no son elementos que vayan indisociablemente unidos. Es perfectamente posible desenterrar los restos enterrando definitivamente la Justicia, la Verdad y la Memoria, sólo es preciso ocultar a la sociedad el significado de la exhumación, e incluso circunscribirlo a un acto de carácter humanitario centrado exclusivamente en las familias.

Si ciertamente es fundamental el respeto de los derechos de los familiares de las víctimas, garantizar que reciban un respaldo organizativo, moral, psicológico… por parte de instituciones, asociaciones y profesionales, no podemos dejar de tener presente que en la mayor parte de las fosas comunes del franquismo hay también víctimas no identificables, o cuyas familias no pueden ser localizadas. Miles de jóvenes fueron asesinados por los franquistas antes de tener descendencia y están desaparecidos sin familiares que los reclamen, pero eso no significa que se puedan obviar sus derechos como víctimas, o que los familiares de quienes están enterrados con ellos puedan decidir por todos. Sólo debería hacerlo un juez en representación del Estado y dentro de un procedimiento jurídico abierto por desaparición forzada: Además hay otros aspectos a tener en cuenta:

1. Los familiares de las víctimas, lo son sólo presuntamente hasta que se produce una identificación positiva tras la comparación de ADN y/o la investigación antropológica.

2. Sobre los derechos de los familiares prevalecen los de las propias víctimas, y estos se vulneran gravemente cuando no se respetan las creencias que tuvieron en vida (y por las que fueron asesinados) y los ritos y símbolos que las representaban, mediante la ocultación o imponiendo los actuales de sus familiares, en demasiados (y tristes) casos, opuestos a aquéllos.

Sr.Ortiz, no escribimos esta réplica porque defendamos la primacía de la actuación de las asociaciones memorialistas en el tema de las fosas comunes del franquismo frente a empresas de servicios funerarios externalizados, sino porque pretendemos que sean los jueces quienes se hagan cargo de TODOS y cada uno de los casos como procedimientos por crímenes de lesa Humanidad, respaldados, eso sí, en el trabajo profesional de arqueólogos y antropólogos forenses. Mientras tanto, nosotras y nosotros, profesionales de diversas disciplinas, y todos/as voluntarios/as, abrimos algunas fosas, presentamos denuncias, recursos, etc… con el fin de que en un futuro se puedan utilizar como pruebas de los crímenes cometidos. Y de paso, devolvemos a la sociedad la memoria que le fue arrebatada y homenajeamos a las víctimas. Realizamos exhumaciones por compromiso personal, ético y político, con la muerte, pero sobre todo con lo que fue la vida de nuestros compañeros, camaradas y en muchos casos, abuelos.

Puesto que la voz de las víctimas del franquismo fue callada por sus asesinos impunes, sus hijos y nietos, junto a las organizaciones memorialistas, reclamamos la potestad y asumimos el deber de ser sus portavoces, de exigir que sus restos (pruebas materiales de su asesinato, de su desaparición forzada, de su inhumación ilegal) sean exhumados conforme a los protocolos internacionales establecidos para la consecución de la Justicia (4), y facilitar a la sociedad el Derecho y el Deber del conocimiento de la Verdad. Por el contrario, podemos continuar permitiendo que, en muchos casos, sus cadáveres sigan siendo utilizados como meras mercancías con valor de uso y valor de cambio.

Arturo Peinado, 10 de junio de 2010



(1) http://www.elpais.com/articulo/opinion/Abrir/fosas/comunes/vez/elpepiopi/20100531elpepiopi_12/Tes?print=1 y http://www.foroporlamemoria.info/2010/05/abrir-las-fosas-comunes-de-una-vez/

(2) http://www.foroporlamemoria.info/2010/05/familiares-piden-la-paralizacion-de-la-exhumacion-de-una-fosa-de-represaliados-en-castro-del-rio-2/

(3) Como si los historiadores no las hubieran hecho ya: La propuesta parecer ser que hay que seguir escribiendo la historia de República, guerra y dictadura desde la equidistancia y el relativismo moral, tal y como ha sido norma durante la Transición. Como si igualar golpistas y demócratas en nombre del consenso y de “nuestro modelo de convivencia” no fuera falsificar la historia.

martes, 22 de junio de 2010

CONCIENCIA DE CLASE.

Últimamente la palabra crisis es de las más repetidas, tanto en los medios de comunicación como en las conversaciones de la gente, al tiempo que nadie tiene, a estas alturas, la menor duda de quienes la han originado: la codicia desmedida de banqueros y capitalistas, máximos beneficiarios de la economía globalizada que se nos ha presentado como la única posible, sin embargo, ante la catástrofe a que esa economía nos ha llevado, mucha gente se pregunta cómo ha podido producirse tal desastre si durante décadas no se paraba de crecer. La respuesta es sencilla, mucho más sencilla de lo que los interesados economistas del sistema nos explican: el crecimiento sostenido de tantos años ha servido para multiplicar los beneficios de los grandes capitalistas, un número reducido de la población, mientras que al resto (medianos y pequeños empresarios, comerciantes, agricultores, trabajadores, etc.) sólo han llegado las migajas del festín. Ahora, con las vacas flacas, se recurre al viejo y manido argumento de que todos vamos en el mismo barco y que hay que salvarlo, pretendiendo que paguemos la fiesta los que nos quedamos en la puerta porque no nos dejaban entrar; claro que todos vamos en el mismo barco, pero como en el Titanic, sólo hay botes para salvar a los pasajeros de primera, mientras se deja que el resto se hunda en el abismo del fondo marino. Sí, todos vamos en el mismo barco, pero ya va siendo hora de que la mayoría imponga a los de primera la razón del bien común.

Hay que hacer memoria y recordar que en los años de bonanza, los bancos y las multinacionales aumentaban cada año sus beneficios en un veinte o un treinta por ciento sobre los del año anterior, mientras los sueldos y las pensiones sólo lo hacían –cuando lo hacían- en lo que aumentaba el coste de la vida: muy poco. Esa es la economía que quiere salvar el partido socialdemócrata que gobierna en el reino, imponiendo reformas a costa de las espaldas de los trabajadores y los pensionistas, reformas que al otro partido que en el turno hace ahora el papel de oposición, derecha pura y dura aunque tenga la desfachatez de presentarse como el partido de los trabajadores, les parecen insuficientes, porque pide más sangre. Y mientras, engañada, mucha gente acepta el sacrificio como algo inevitable, como lo único posible.

Todo ello ocurre porque la mayor parte de los que hoy son víctimas de esa agresión, olvidaron hace tiempo que sus intereses y los de los banqueros y magnates, no sólo son diferentes, sino que son contrapuestos; que si se les deja, los ricos se hacen cada día más ricos porque otros, en nuestro país o en África, se hacen cada día más pobres, ya que la riqueza y la pobreza son dos caras de una misma moneda. La crisis ha hecho caer las caretas y los velos tras las que se ocultaban los pontífices y los servidores de la religión de nuestros días: el Mercado; ahora, con las vergüenzas al aire, todo el que quiera podrá ver la realidad tal como es y contemplar el terrible rostro del capital, codiciosa bestia insaciable que cada vez pide más sangre para alimentarse, y que, lo que hoy está pidiendo, amparado por los gobiernos a su servicio y por los instrumentos financieros creados a tal efecto, el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros muchos, no es otra cosa que seguir aumentando sus beneficios a costa de lo que sea, sin importarle sembrar ruina, muerte o terminar con la vida en el planeta.

Los gobiernos nada dicen en sus campañas electorales de las reformas que luego imponen, tenemos ejemplos muy recientes en Alemania o Gran Bretaña, donde las primeras medidas de los partidos que han asumido el gobierno han sido el ajuste duro, algo que ocultaron en sus recientes campañas, ni una palabra al ciudadano, cuando lo razonablemente democrático hubiera sido advertir a sus electores sobre lo que iban a hacer, como tampoco dice el PP español cuáles son sus intenciones si ganara, pero no, no se trata de presentar un programa y que el ciudadano elija responsablemente, nada de eso, de lo que se trata es de montar mascaradas en los medios de comunicación y conseguir el voto como sea para gobernar al servicio de los poderosos, después ya habrá forma de torear a los electores.

No cabe duda de que la ofensiva del capital que estamos padeciendo es el resultado de un plan del que no son ajenos los ases y los reyes de la baraja que todos los años, aunque parezca un relato o una película de ficción, se reúnen secretamente como estado mayor del capitalismo para marcar la estrategia a seguir. En su presunta hoja de ruta la muerte y el hambre están omnipresentes en el Tercer Mundo, mientras que, en lo que respecta a Europa, con una tradición de sociedad del bienestar, el camino tiene necesariamente un mayor recorrido: durante décadas se ha fomentado el individualismo egoísta y la insolidaridad hasta alejar a las masas de la política, empujando a la abstención, desengañadas, a muchas personas que en su día estuvieron comprometidas con el desarrollo de la sociedad; se ha hecho lo indecible para eliminar del panorama político a los partidos de izquierda que se cuestionan el sistema; desde los medios de comunicación machaconamente se desacredita la política y la gestión pública intentando dejar a la democracia en su mínima expresión, y por último, ahora ha tocado el turno de cargarse a los sindicatos, privados cada vez más, por la derechización de las masas y de ellos mismos, del apoyo natural de los trabajadores. No cabe duda de que para la gente de a pie ha llegado la hora de despertar, porque si se pierde esta batalla, la bestia, libre ya de cualquier resistencia nos va a quitar mucho más: disminuirán los salarios, congelarán indefinidamente las pensiones hasta dejarlas en nada, desaparecerá o degradarán la seguridad social, los trabajadores perderán sus derechos, y así sucesivamente…¿quién se lo va a impedir? Mientras tanto, la monolítica prensa -periódicos, radio y televisión-, sin la menos fisura, respalda el ajuste duro y lo que venga, sin hacerse eco de lo que piensen millones de personas, porque en un sistema basado en la propiedad privada de los medios de comunicación, ya sabemos quienes ostentan su propiedad, y también que el que paga manda.

Un multimillonario americano decía a un periodista: La lucha de clases existe, pero van ganando los míos. Y es que los ricos siempre tienen conciencia de clase. A ver si en el otro bando, el de los que vamos perdiendo, nos damos cuenta también de que, querámoslo o no, aunque nos tapemos los ojos como los niños pequeños para no ver lo que no nos gusta, esa lucha es una realidad y que estamos ante un ataque a los derechos conseguidos durante siglos con enormes sacrificios. Nos ha tocado vivir un momento decisivo –y dramático- porque, si hoy nos dejamos arrebatar lo que un día recibimos, mañana seguramente será demasiado tarde y sólo nos quedará el lamento inútil.


Antonio Tellado.

lunes, 21 de junio de 2010

Pero no pienses!

Ah, no! Ke si piensas te duele la kabeza. NO pienses mucho. O mejor… Ni mucho , ni poko… NO PIENSES.


Kalvellido
Para Kaos en la Red
20-6-2010


Has pensado…
En los trabajadores ke dieron inkluso su vida para ke tú disfrutaras de unos derechos elementales?
Has pensado…
En los trabajadores ke dieron inkluso su vida para ke tú disfrutaras de tu familia trabajando lo justo?

Has pensado…
En los trabajadores ke dieron inkluso su vida para ke tú disfrutaras de vakaciones pagadas, extra de navidad y de verano, de finikitos, de plus, de…?

Has pensado…
En los trabajadores ke dieron inkluso su vida para ke tú disfrutaras de unos sindikatos ke te protegieran?

Has pensado…
En los trabajadores ke dieron inkluso su vida para ke tú disfrutaras ?

Has pensado ke lo kambiaste todo por un koche?

Has pensado ke lo kambiaste todo por una hipoteka?

Has pensado ke lo kambiaste todo por un préstamo?

Has pensado ke lo kambiaste todo por un koche más grande todavía?

Has pensado ke lo kambiaste todo por otra hipoteka imposible de pagar?

Has pensado ke lo kambiaste todo por un préstamo para pagar el krédito ke pediste para pagar la hipoteka imposible de pagar kon tu mierda de sueldo?

Has pensado en ke tu jefe no trabaja?

Está bien? Está kontento? Te ha felicitado? Se kompró el koche nuevo? Y la kasa? O era un shalé?

Salúdalo de mis partes.

Ah, no! Ke si piensas te duele la kabeza.

NO pienses mucho.

O mejor…

Ni mucho , ni poko… NO PIENSES.

Por si akaso se te okurre kemar algo o matar a alguien… o SIMPLEMENTE PROTESTAR…. DENUNCIARLO!

No pienses.

Relájate… Asíí…

Trankilo…

Reláaájaaateee…

Ke seguro ke empieza algún partido de fútbol.

Además van a echar a tu kompañero de kurro, no a tí..

Relájaaate…

Ke tienes familia.

http://www.kalvellido.net

El foro de Málaga en el acto en Coin de inaguración remodelación monumen...

domingo, 20 de junio de 2010

El diario vaticano arremete contra Saramago, "un populista extremista"

'L'Osservatore Romano' carga contra el escritor fallecido ayer, acusándole de "antirreligioso" y "marxista"


EFE Ciudad del Vaticano 19/06/2010 18:12 Actualizado: 19/06/2010 23:25





El diario vaticano L'Osservatore Romano arremetió hoy contra el recién fallecido escritor portugués José Saramago, al que dedica un artículo en el que lo define como un "populista extremista" de ideología antirreligiosa y anclado en el marxismo.

El día después de la muerte del literato, el rotativo vespertino de la Santa Sede publica un duro obituario bajo el título La omnipotencia (presunta) del narrador, firmado por Claudio Toscani y en el que repasa la vida del Premio Nobel de Literatura 1998, quien fue muy crítico con el catolicismo.

"Fue un hombre y un intelectual de ninguna admisión metafísica, hasta el final anclado en una confianza en el materialismo histórico, alias marxismo", reza el artículo.

El texto repasa la producción literaria del portugués, analizando también su novela El Evangelio según Jesucristo (1991), una obra "irreverente" que supone un "desafío a la memoria del Cristianismo de la que no se sabe qué salvar".

"Por lo que respecta a la religión, atada como ha estado siempre su mente por una desestabilizadora intención de hacer banal lo sagrado y por un materialismo libertario que cuanto más avanzaba en los años más se radicalizaba, Saramago no se dejó nunca abandonar por una incómoda simplicidad teológica", afirma el artículo.

"Un populista extremista como él, que se había hecho cargo del por qué del mal en el mundo, debería haber abordado en primer lugar el problema de todas las erróneas estructuras humanas, desde las histórico-políticas a las socio-económicas, en vez de saltar a por el plano metafísico", prosigue.

El artículo de L'Osservatore Romano asegura que Saramago no debería haber "inculpado, incluso demasiado cómodamente y lejos de cualquier otra consideración, a un Dios en el que nunca había creído, por la vía de su omnipotencia, de su omniscencia, de su omniclarividencia".